El diario Le Parisien publicó este lunes una publicidad de la aerolínea irlandesa Ryanair en la que se aprecia al presidente francés, Nicolas Sarkozy, junto a su reciente novia, la ex modelo italiana, Carla Bruni. Esta publicidad es parte de la temporada de saldos en la que se encuentran los comercios franceses hasta el 19 de febrero y tiene como fin "rematar" 100,000 billetes de avión al precio de tan sólo el costo que demande los impuestos y cargos.En ella se puede apreciar también cómo Carla Bruni sueña despierta, pensando "con Ryanair, toda mi familia puede venir a presenciar mi matrimonio". Mientras que Sarkozy se muestra muy sonriente a la par de su "compañera del chilinqui". Hasta ahí no veo ningún problema con la foto, ya que a ambos se les ve muy sonrientes, contentos y, además, lo que supuestamente sueñan no expresa nada agresivo o contra la moral de la pareja. Si hacemos un análisis semiológico más exhaustivo, la imagen nos comunica la buena vibra que irradia la pareja, el sueño de sellar el amor con el matrimonio y tener como invitados a toda la familia (gracias a la promoción de la mencionada línea aérea).
Lo que sí es discutible es haber empleado la foto de la pareja sin el consentimiento de ambos. Recordemos que fue el mismo Nicolas Sarkozy quien se sirvió, en Disneyland Paris, de los medios de comunicación para oficializar su nueva relación, tras su divorcio con su entonces esposa Cécilia Sarkozy el pasado 18 de octubre de 2007.
Algo muy paradójico -y que ha sido criticado por muchos periodistas y analistas del país- ya que en plena campaña presidencial recorrió casi todos los medios de comunicación recalcando que su vida privada no comulgaba con los espectáculos "mediáticos". ¿Y qué fue lo que hizo en Disneyland Paris? porque visitar a Mickey Mouse no fue el objetivo. N'est-ce pas, Monsieur le Président?
Ahora resulta que la pareja presidencial estudia demandar a la aerolínea bajo los cargos de intromisión en la intimidad y derecho a la imagen. Lo cierto es que también están en el pleno derecho de proceder de esa manera.
Sólo algo más antes de terminar. Fue él que sin mucho tino afirmó ante un "enjambre" de periodistas que su actual compañera es "algo serio", prometiendo un inminente matrimonio. Y resulta que por esa gracia Sarkozy se hizo un nombre en las páginas de las revistas people, que titulan en abundancia sobre "Nicolas y Carla".
Saquen sus conclusiones, ¿ustedes qué piensan? Lo claro es que Sarkozy dio pie a todo esto. Je suis désolé, Monsieur le Président.























